Espacio Natural 'Sierras de la Paramera y la Serrota'

Espacio Natural 'Sierras de la Paramera y la Serrota'

Paralelas y al norte de la Sierra de Gredos se levantan un conjunto de alineaciones montañosas entre las que destacan las sierras de La Paramera y La Serrota. Sus cumbres más elevadas rozan los 2.300 metros y conservan las huellas dejadas por la intensa erosión de los glaciares cuaternarios.

En las laderas de estas sierras abulenses, que todavía conservan unas buenas manchas de roble rebollo, tienen sus fuentes tres importantes ríos: el Adaja -que discurre por el Valle Amblés-, el Alberche y el Corneja. También destaca un endemismo exclusivo de la Serrota: el Acanthorrhinum rivas-martinezii. Entre su fauna sobresale el águila real.

Vegetación

La formación de matorral es en este Espacio la predominante, ya sea el piornal, dominado por Cytisus purgans acompañado por Genista cinerascens, G. florida, y Cytisus scoparius, o la mezcla de leguminosas (Cytisus scoparius, Genista cinerascens y G. florida) y cistáceas (Cistus laurifolius, C. ladanifer, Halymiun sp.), aunque en ocasiones aparecen también matorrales más o menos abiertos de piorno y enebro rastrero, incluso helechares mezclados con un matorral de labiadas. Las praderas y pastizales adquieren gran relevancia, destacando los cervunales, desarrollados en suelos profundos con hidromorfia temporal, donde es característica la presencia de Nardus stricta, sin olvidar el bercial, formación de Stipa gigantea desarrollada especialmente en la Sierra de la Paramera. Las formaciones arbóreas presentan escasa entidad, destacando las masas de Quercus pyrenaica en las partes bajas junto a las encinas, que adquieren casi siempre la forma de monte adehesado. En las márgenes de los ríos aparecen retazos del típico bosque galería a base de chopos y sauces. Respecto a las masas de repoblación destacan los pinares de P. sylvestris y P. pinaster. Pudiéndose comprobar tras esta descripción que el área de extensión potencial en cada piso bioclimático de la vegetación que hoy se observa refleja el intenso uso a que se ha visto sometida.

Fauna

Desde el punto de vista faunístico sobresalen las aves por su número y valor, especialmente las comunidades de paseriformes y rapaces. Los paseriformes están ampliamente distribuidos, tanto el en piso basal (collalba rubia, rabilargo, curruca mirlona, tarabilla común, picogordo, ...) como en los piornales, pedrizas, cervunales y praderías (pechiazul, roqueros rojo y solitario, acentor común, bisbita ribereña, cogujada montesina, alondra común, totovía, escribano montesino, ...). Uno de los grupos de mayor valor faunístico son las comunidades de rapaces, donde destacan sobre todo el águila imperial, el buitre negro, el buitre leonado, el águila real, el halcón peregrino, el elanio azul, ..., que vuelan estos parajes desde sus asentamientos más meridionales. Junto a ellos existen otras especies muy valiosas de la fauna ibérica como la cigüeña negra, alimoche, sisón, búho real, águila culebrera, gavilán, alcotán, ... Por lo que respecta a los mamíferos reseñar la presencia del gato montés y del introducido visón americano, junto a un buen número de micromamíferos (desmán de los Pirineos, musaraña española y carpetana,...). También entre los anfibios y reptiles hay especies valiosas como la salamandra común ibérica, gallipato, tritón ibérico, lagarto verdinegro, lagartija serrana, ...

Geomorfología

Las Sierras de Paramera y Serrota, como pertenecientes a la Cordillera Central, se caracterizan por formar parte del zócalo hercínico constituido por materiales ígneos y donde la tectónica de fractura es fundamental al elevar estos dos horst con una orientación longitudinal preferente E-O, sobre las fosas del Amblés y del Alberche a la vez que otra falla con dirección N-S los individualiza, la del Puerto del Pico que se prolonga por el collado del Puerto de Menga. Junto a ella destacar la presencia de diversas formas de modelado: arrasamientos erosivos, alteraciones de las rocas, encajamientos fluviales, pero reseñar especialmente el modelado glaciar y periglaciar, más importante el segundo (valles en cuna, nichos de nivación, pedreras, ...) que el primero, reducido a formas de transición del modelado glaciar al nival.


Paisaje

Topografía variada con características de alta montaña, donde se combinan los terrenos ondulados y suaves, con los roquedos de fuertes pendientes. Las cotas más altas muestran los afloramientos rocosos desprovistos de toda cubierta vegetal que alternan con la vegetación de matorral.


Valores que justifican su declaración

Las cumbres de estas Sierras están arrasadas por la erosión del glaciar cuaternario, siendo la Sierra de la Paramera un ejemplo magnífico. Las cumbres de la Cordillera Central fueron retocadas por los hielos cuaternarios, no quedando ajenos estos dos horts. Este macizo aislado, conoció la presencia de los hielos, los cuales dejaron labrados en estas rocas cristalinas cinco aparatos glaciares, siendo el más importante el glaciar de los Hornillos. A ello se une una importante comunidad de aves, donde destacan los paseriformes y las rapaces.